La reforma previsional chilena avanza con la implementación del aumento gradual de la Pensión Garantizada Universal (PGU), que a partir del 1 de septiembre de 2025 sube de 224 mil pesos a 250 mil pesos (259 dólares). Este incremento beneficiará inicialmente a los pensionados de 82 años o más, extendiéndose en etapas a aquellos de 75 años en 2026 y a los mayores de 65 en 2027. La PGU es un aporte estatal que complementa las pensiones bajas y ahora también incluye a grupos adicionales como beneficiarios de pensiones de gracia, leyes de reparación, y a quienes estén en sistemas previsionales de las Fuerzas Armadas y Carabineros. El aumento forma parte de una reforma más amplia, aprobada con apoyo político transversal, que también eleva la cotización previsional patronal al 8,5%, repartida entre cuentas individuales y un nuevo Seguro Social.
Este aumento gradual en la PGU busca mejorar el ingreso de los pensionados con menor renta, garantizando una protección social ampliada y ajustada a la inflación. Además, la reforma introduce beneficios complementarios para personas con discapacidad y establece condiciones para que mujeres y hombres reciban pensiones equitativas basadas en años cotizados y ajustes por mayor expectativa de vida en el caso de las mujeres. El proceso de aumento y acceso se planifica cuidadosamente para garantizar la gradualidad y sostenibilidad del sistema hasta su completitud en 2027, en un contexto de un sistema previsional en transición hacia un modelo más integral y solidario.

