El miércoles 3 de septiembre la secretaria de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), Kristi Noem, anunció la finalización del Estatus de Protección Temporal (TPS) para Venezuela. Este status, otorgado en 2021 bajo la administración Biden beneficiaba a más de 250 mil venezolanos emigrados hacia los Estados Unidos, los cuales, 60 días posteriores a la oficialización de dicha decisión en el registro federal, correrán peligro de ser deportados, debiendo abandonar el país de forma inmediata. A su vez, la agencia reitera el ofrecimiento del gobierno de ayudas, tanto económicas como logísticas, para quienes abandonen el país de forma voluntaria.
La secretaria determinó que Venezuela ya no cumple con los requisitos legales del TPS, así mismo, considera que la protección dada en 2021 para Venezuela es contraria al interés nacional.
Sumado a esto, el portavoz del Servicio de Ciudadanía e Inmigración, Matthew Tragesser, comentó en un comunicado que teniendo en cuenta el rol de Venezuela en impulsar la migración irregular, mantener el denominado TPS para los venezolanos socava los esfuerzos de la administración Trump para asegurar la frontera sur y la capacidad de gestionar la migración de manera efectiva y que la permanencia de éstos no redunda en beneficios para los Estados Unidos.

