Estados Unidos continúa con sus ataques a embarcaciones en la región del Caribe. En este caso el secretario de Guerra de los Estados Unidos, Pete Hegseth, confirmó el 24 de octubre, a través de la red social X, un ataque nocturno a una supuesta embarcación perteneciente al narcotráfico en donde según sus declaraciones fueron abatidos seis narcoterroristas. El secretario indicó que las fuentes de inteligencia informaban que esta lancha estaba contrabandeando por una ruta conocida del narcotráfico, lo que llevó al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a dar la orden de ataque.
Más allá de las declaraciones no existe ningún tipo de información sobre la identidad de los ejecutados ni la prueba de ningún tipo de vinculación con el narcotráfico, así como tampoco se conoce el tipo de protocolo usado por la administración estadounidense para determinar las acusaciones, así como tampoco el puerto de origen o destino de esas embarcaciones.
Estos 9 ataques perpetrados por Estados Unidos en dos meses de operaciones han dejado 37 muertos según información del Ejército de ese país incrementando día a día las tensiones por un posible ataque en territorio venezolano, algo que Estados Unidos declara como posible. En este marco Trump salió a desmentir la información dada por el medio The Wall Street Journal que indicaba el envío de bombardeos B-1 cerca del territorio venezolano.
Por parte del gobierno venezolano continúan los preparativos ante un eventual ataque por parte de las fuerzas armadas estadounidenses. El presidente Maduro agradeció la ayuda de Rusia y China, entre otros países, en la entrega de armamento pesado como los más de cinco mil misiles antiaéreos portátiles IGLA-S de producción rusa. Este armamento permite consolidar posiciones defensivas en puntos claves y garantizar la paz al disuadir la posibilidad de confrontaciones abiertas en territorio venezolano.

