Reporte Político Semanal

Aumento de presión militar en el Caribe y Nueva Estrategia de Seguridad Nacional

En las últimas semanas, la crisis entre Estados Unidos y Venezuela ha pasado de la presión económica a un escenario de presión militar en el Caribe. Bajo la operación Lanza del Sur (Southern Spear), Washington ha desplegado el portaaviones USS Gerald R. Ford, otros buques y cazas F-35 cerca de las costas venezolanas, al tiempo que mantiene una campaña de bombardeos sobre embarcaciones acusadas de traficar drogas: el último ataque del pasado jueves 4 de diciembre dejó cuatro muertos, elevando la cifra al menos 87 muertos totales. Uno de esos ataques fue mostrado a senadores estadounidenses a partir de  un video  donde se puede ver a dos sobrevivientes naufragados que son rematados en un segundo bombardeo. La circulación de esas imágenes, desató acusaciones de posibles crímenes de guerra contra el Pentágono y el secretario de Defensa Pete Hegseth. En paralelo, la Casa Blanca ha designado al llamado “Cartel de los Soles” —que responsabiliza a Nicolás Maduro y altos mandos militares— como organización terrorista extranjera, reforzando un marco jurídico que equipara la lucha contra el narcotráfico con un “estado de guerra”, justificado por el oscuro concepto de “narcoterrorismo”.

Esta escalada coexiste con un canal diplomático inesperado: el diálogo directo que mantuvieron Donald Trump y Nicolás Maduro. El presidente venezolano confirmó que mantuvo una llamada “respetuosa y cordial” con Trump hace unos diez días y la presentó como un posible inicio de “diplomacia y paz”. Existen versiones de la prensa —a partir de fuentes de Reuters— que indican que Maduro ofreció dejar el poder y abandonar Venezuela si él y su entorno obtenían una amnistía total, el levantamiento de las sanciones estadounidenses y el cierre de la causa que enfrenta en la Corte Penal Internacional. Según esas versiones, Trump rechazó la mayor parte de las condiciones y le dio un ultimátum de una semana para salir del país con su familia; vencido ese plazo, el mandatario anunció el “cierre” del espacio aéreo venezolano, medida que Caracas calificó de “amenaza colonialista” y respondió suspendiendo vuelos de deportación y denunciando un intento de cambio de régimen.

Lo que Washington está haciendo es redefinir su marco estratégico. La reciente nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Trump abandona la idea de “dominio global” y eleva América Latina y el hemisferio occidental al centro de la agenda, bajo un “corolario Trump” de la Doctrina Monroe que promete reimponer la primacía estadounidense en la región y bloquear a actores extrahemisféricos como China y Rusia. En ese documento, las operaciones contra “narcoterroristas” y la posibilidad de acciones militares se presentan como piezas clave de una estrategia que mezcla control migratorio, guerra contra las drogas y competencia geopolítica.

En las últimas semanas, la crisis entre Estados Unidos y Venezuela ha pasado de la presión económica a un escenario de presión militar en el Caribe. Bajo la operación Lanza del Sur (Southern Spear), Washington ha desplegado el portaaviones USS Gerald R. Ford, otros buques y cazas F-35 cerca de las costas venezolanas, al tiempo …

admin

admin

Comments