Ante la persistencia del bloqueo de petróleo impuesto por Estados Unidos a Cuba, se profundiza en la isla la crisis energética con impacto directo en la situación humanitaria. Según advirtió el coordinador residente de la ONU en la isla, Francisco Pichón, el país lleva más de tres meses sin combustible suficiente, lo que ha generado un deterioro “sistémico y creciente” en sectores clave como la salud, el acceso al agua, la alimentación, el transporte y las telecomunicaciones. En este contexto, tuvo lugar la visita del vicecanciller ruso Serguéi Riabkov a La Habana, mediante la cual Rusia reafirmó su respaldo político y económico a la isla: tras la llegada del buque Anatoly Kolodkin con 730 mil barriles de crudo —el primero en tres meses—, Moscú anunció la preparación de un segundo cargamento
En medio de las conversaciones vigentes con Estados Unidos (que algunos congresistas demócratas dicen aún no constituyen una negociación), Cuba avanzó en la implementación del Decreto-Ley 114, que habilita la creación de empresas mixtas entre el sector estatal y actores no estatales nacionales, con el objetivo de dinamizar la producción aprovechando capacidades ociosas del sector estatal y la flexibilidad del sector privado.
En una entrevista con la cadena estadounidense NBC, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel reafirmó que Cuba “no está sujeta a los designios de Estados Unidos” y que su liderazgo no responde a mandatos externos. Se trata de su primera aparición en una televisora abierta de ese país, desde donde el mandatario descartó cualquier posibilidad de dimisión y reiteró la disposición al diálogo bilateral, siempre que se base en el respeto mutuo, la igualdad de condiciones y la no injerencia.

