El pasado 17 de abril, el presidente Javier Milei autorizó, mediante un Decreto de Necesidad y Urgencia publicado en el Boletín Oficial, el ingreso de tropas estadounidenses al país para realizar ejercicios militares conjuntos denominados “Daga Atlántica” y “PASSEX”. Las maniobras se desarrollan en bases estratégicas argentinas y cuentan con la participación del portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley. Los ejercicios militares incluyen maniobras navales, operaciones aéreas y entrenamientos de fuerzas especiales.
Según informó el Gobierno, los ejercicios buscan fortalecer la cooperación militar y mejorar la capacidad operativa conjunta entre las Fuerzas Armadas argentinas y estadounidenses. La medida volvió a generar debate político sobre el alineamiento internacional de la administración de Javier Milei y el creciente vínculo estratégico con Estados Unidos en materia de defensa.
La semana pasada, Milei visitó personalmente el portaaviones estadounidense USS Nimitz. La actividad fue presentada como un gesto de fortalecimiento de la cooperación bilateral en defensa y se desarrolló junto a autoridades militares y diplomáticas de ambos países. La visita reforzó las críticas de sectores opositores. El gobierno compartió fotos que muestran a Milei y su hermana Karina junto al embajador de Estados Unidos, Peter Lamelas, a bordo de la nave de 333 metros de eslora y casi 77 metros de ancho máximo. «La presencia del presidente Milei nos recuerda que estamos en una nueva era de relación bilateral, avanzando más allá de la mera cooperación hacia una alineación estratégica profunda», dijo el embajador en un comunicado.

