Luego de un breve paso por EE. UU., país en el que mantuvo reuniones sobre las que no se brindó información, el presidente de Paraguay Santiago Peña arribó a Taiwán el 7 de mayo. Además de la comitiva gubernamental, la delegación incluyó a más de 40 empresarios.
Peña fue recibido con honores por el canciller Lin Chia-Lung y al día siguiente se reunió con el presidente del territorio anfitrión, Lai Ching–te, con quien firmó acuerdos sobre tecnología y comercio, que incluyen temas de inteligencia artificial, ciberseguridad, finanzas y alimentos.
Entre ellos, el presidente Peña destacó en sus redes digitales la apertura del mercado taiwanés para las exportaciones de carne aviar paraguaya. “Un logro enorme que se suma a lo que ya construimos con la carne bovina consolidada como el tercer mercado más importante de exportación hacia Taiwán, y la carne porcina con arancel cero desde hace dos años, hoy el mercado número uno para nuestras exportaciones porcinas”, celebró.
Lai Ching-te también dio la bienvenida a Peña en sus redes sociales, donde eligió poner de relieve la firma del Memorándum de Entendimiento sobre Ciberseguridad. Además, planteó que “#Taiwán y #Paraguay comparten más de 60 años de sólidos lazos diplomáticos (…) y seguiremos trabajando juntos en favor de la democracia, la paz y la prosperidad”.
La presidencia de Paraguay informó oficialmente que la visita contiene una agenda orientada a “fortalecer la alianza estratégica entre ambos países”, en el camino de consolidar a Taiwán como “un socio fundamental para el desarrollo, la inversión y el intercambio bilateral”. En ese sentido, la nota de prensa afirmó que “Paraguay y la República China (Taiwán) mantienen una histórica relación diplomática y de cooperación desde 1957, fortalecida aún más durante el gobierno del Presidente Peña, que ha consolidado a Taiwán como un socio estratégico para el desarrollo del país”. Y agregó que actualmente la isla “representa uno de los principales mercados para las proteínas paraguayas, concentrando en 2025 el 88% de las exportaciones paraguayas de carne porcina, además de impulsar iniciativas vinculadas a innovación, educación, salud y tecnología”. Peña afirmó, por su parte, que “Paraguay y Taiwán comparten una amistad construida sobre una base sólida: la democracia, la libertad, la confianza en las instituciones y la dignidad del trabajo duro”.
La visita del Jefe de Estado de Paraguay al territorio taiwanés fue respondida en duros términos por la República Popular China. “Urgimos a las autoridades paraguayas a ponerse lo antes posible del buen lado de la historia, y a hacer la elección correcta: la de reconocer el principio de ´una sola China´“, y a “romper sus llamadas relaciones diplomáticas con las autoridades de Taiwán”, planteó Lin Jian, portavoz del ministerio chino de Relaciones Exteriores.
Paraguay es uno de los pocos países del mundo que no reconoce la soberanía de China sobre la isla de Taiwán, lo cual se enmarca también en su alineamiento con las políticas estratégicas de EE. UU. Como otra señal política de alto nivel en este sentido, el Ministerio de Relaciones Exteriores paraguayo informó esta semana sobre diferentes reuniones sostenidas por el canciller Rubén Ramírez Lezcano en Washington, entre ellas una con el coordinador para China del Departamento de Estado y Subsecretario Adjunto en la Oficina de Asuntos de Asia Oriental y el Pacífico, Joshua Young.
La información brindada en el comunicado oficial fue escueta pero significativa: “Durante el encuentro, conversaron sobre la agenda hemisférica y los desafíos que se presentan en la región. Destacaron la importancia de Paraguay como un aliado estratégico y como el único país en la región que mantiene relaciones con la República de China (Taiwán). Coincidieron en la necesidad de seguir trabajando juntos para hacer frente a los problemas regionales y continuar fortaleciendo la democracia en América. Asimismo, dialogaron sobre acuerdos de cooperación que podrían llevarse adelante en diferentes campos”.

