En Haití continúa la expansión de violencia y desplazamientos, esta semana con particular incidencia en el barrio Cité Soleil, dentro de la zona metropolitana de la capital Puerto Príncipe, controlada en un 90% por grupos criminales. Los enfrentamientos armados iniciados en la zona el 10 de mayo provocaron al menos cinco mil 354 desplazados y un fuerte deterioro de las condiciones humanitarias, con rutas de acceso interrumpidas y movilidad cada vez más restringida. La nueva ola de ataques empujó a cientos de personas hacia la carretera que conduce al aeropuerto principal de Puerto Príncipe, donde quedaron dispersas y expuestas a condiciones precarias.
En ese contexto, Médicos Sin Fronteras evacuó su hospital y suspendió temporalmente sus operaciones en Cité Soleil, alegando la imposibilidad de garantizar operaciones en medio de los enfrentamientos. Así, queda sin cobertura médica una zona donde ya no funcionaba ningún hospital.
Mientras tanto, el primer ministro Alix Didier Fils-Aimé se reunió con el papa León XIV en el Vaticano para abordar la crisis humanitaria, violencia e inestabilidad política presente en el país. Según reportes de la reunión, el mandatario expresó su voluntad de organizar elecciones, pese a que semanas antes había reconocido que aún no estaban dadas las condiciones de seguridad para hacerlo.
Todo esto ocurre mientras la ONU advierte que la situación de derechos humanos sigue siendo “extremadamente preocupante” y reporta mil 642 muertos y 745 heridos entre enero y marzo de 2026, con 27% de las víctimas causadas por pandillas, 69% por operaciones de fuerzas de seguridad y 4% por fuerzas de autodefensa.

