Entre el 3 y el 9 de julio, el ministro de Relaciones Exteriores Francisco Pérez Mackenna desarrolló una intensa agenda en América del Norte. Hasta el miércoles 8, su actividad estuvo centrada en Estados Unidos, con eventos y reuniones en Nueva York y en Washington DC. El último día visitó la Ciudad de México.
A bordo del buque escuela Esmeralda, el canciller participó del desfile naval por el río Hudson, en conmemoración del 250.º aniversario de la independencia de Estados Unidos, evento que, según expresó, fue “realmente emocionante y muy significativo”.
Entre otras actividades, en los días posteriores se reunió con el canciller estadounidense Marco Rubio. Allí, la delegación sudamericana presentó el programa Choose Chile, para atraer inversiones. El Ministerio de Relaciones Exteriores destacó la “alianza estratégica que existe entre ambos países” e informó que los cancilleres dialogaron “sobre las amenazas a la seguridad en Latinoamérica y la cooperación en esta materia”. “Compartimos principios y valores como la democracia y libertad, que nos unen y que proyectan un futuro de amistad y progreso conjunto”, expresó Mackenna.
La reunión también fue difundida por medios oficiales y autoridades estadounidenses, entre ellos el propio Rubio y la web del Departamento de Estado. En este último caso, el informe a cargo del portavoz Tommy Pigott detalló con claridad los temas de interés para Estados Unidos: “Los dos líderes hablaron sobre cooperación en materia de seguridad regional, incluidas las iniciativas para combatir la migración masiva e ilegal y las organizaciones delictivas transnacionales, y reafirmaron su compromiso de apoyar la gobernanza democrática en nuestro hemisferio, incluso en Bolivia. El Secretario y el Ministro de Relaciones Exteriores también dialogaron sobre oportunidades para promover la inversión estadounidense en el sector de minerales críticos de Chile y formas de contrarrestar la influencia adversaria en la infraestructura crítica”. En ese marco, “el Secretario [Rubio] recibió con beneplácito la reciente firma por parte de Chile de la Declaración Pax Silica, y ambos expresaron su compromiso de profundizar la cooperación en materia de seguridad de la cadena de suministro de inteligencia artificial (IA) en el marco de dicha iniciativa”.
Más tarde, Mackenna tuvo un encuentro con el representante de Comercio de Estados Unidos, Jamieson Greer, “para transmitir las inquietudes de los sectores afectados por las alzas de los aranceles comerciales” a la producción de origen nacional. Además, el ministro se reunió con empresarios chilenos —entre los que se encontraban representantes de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), SalmonChile, Wines of Chile, Chile Carne, Corma y el Consejo del Salmón—, con el objetivo de “aunar una estrategia del Gobierno con el sector privado para impulsar el comercio del país”.
Posteriormente visitó la Cámara de Comercio de Estados Unidos y formó parte de un conversatorio con representantes de grandes empresas —como Walmart, Amazon, Spotify, Google, PepsiCo, Boeing, Cargill, Merck, Bristol Myers, Gilead Sciences, UPS y Rio Tinto— en el centro de estudios Atlantic Council. “Atraer inversión extranjera es prioritario para nuestro gobierno. Entendemos la importancia de ofrecer un entorno regulatorio moderno, competitivo y predecible”, señaló el ministro en esa oportunidad. Luego mantuvo un encuentro con Ben Black, el presidente ejecutivo de la International Development Finance Corporation (DFC), la agencia del Gobierno de Estados Unidos que financia proyectos del sector privado en los llamados “mercados emergentes”.
En México, ya con un tono diferente, Mackenna se reunió con su par local, Roberto Velasco Álvarez. Ambos cancilleres suscribieron una declaración conjunta, publicada en el sitio web de la Secretaría de Relaciones Exteriores mexicana, que también la difundió por sus redes digitales. La Cancillería chilena difundió un informe de la reunión pero no el texto completo ni el propio hecho de haber elaborado una declaración conjunta. En el comunicado, los ministros celebran los veinte años de la entrada en vigor del Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE) entre ambas naciones, que se cumplieron en enero de 2026, y la modernización del Tratado de Libre Comercio entre México y Chile. Además, señalan la importancia de fortalecer la Alianza del Pacífico —en este momento México ejerce la Presidencia Pro Tempore— y destacan que “con estas acciones, México y Chile renuevan sus lazos históricos de amistad que, a su vez, dan muestra del buen entendimiento entre pueblos hermanos, y de los valores compartidos e intereses comunes que se mantienen a lo largo del tiempo”.
Posteriormente el canciller Mackenna se reunió con más de 50 empresarios y líderes de grandes compañías mexicanas de telecomunicaciones, minería, alimentos, industriales, financieras y de servicios, entre otros sectores. “Chile es el destino para invertir. Ofrecemos una economía estable, con reglas claras, confiable, abierta al mundo y con capital humano de alta calidad”, señaló.

