El senador Gustavo Leite, que hasta ahora se encontraba con permiso para cumplir funciones de embajador en Estados Unidos, retorna a su banca luego de casi un año de actividad diplomática.
Como cierre de su actividad en Washington, Leite distribuyó un comunicado que fue replicado por algunos medios paraguayos. En su repaso, el senador destacó avances hacia “el objetivo de afianzar la relación estratégica entre Paraguay y los Estados Unidos, promover inversiones y ampliar los espacios de cooperación en áreas de interés común”. Puntualmente, Leite mencionó reuniones con senadores y congresistas de ambos partidos y el fortalecimiento del “diálogo con la Casa Blanca, el Departamento de Estado y el Consejo de Seguridad Nacional, incluyendo reuniones con el subsecretario de Estado Christopher Landau y Michael Jensen [asesor del Consejo Nacional de Seguridad (NSC, por sus siglas en inglés)], orientadas a consolidar una agenda bilateral de cooperación política, económica y estratégica de largo plazo”.
Su visión no es compartida por dirigentes opositores, como por ejemplo el senador Rafael Filizola, quien señaló que el trabajo de Leite solo sirvió para velar por los intereses del referente del gobernante Partido Colorado, Horacio Cartes, que hasta octubre de 2025 se encontraba sancionado por el gobierno de Estados Unidos por presuntos cargos de corrupción. El exmandatario fue noticia en los últimos días porque asistió a la final del Mundial de Fútbol 2026, donde incluso tuvo un breve encuentro con el secretario de Estado Marco Rubio. La novedad tiene que ver con que fue su primera visita a EE. UU. después de que este país anulara las medidas en su contra.

