Panamá reforzó durante agosto su cooperación en materia de seguridad y defensa con Estados Unidos, con el desarrollo del ejercicio multinacional PANAMAX 2026 y una posterior reunión entre el presidente José Raúl Mulino y una delegación bipartidista del Congreso estadounidense.
Entre el 3 y el 13 de agosto, Panamá fue sede de PANAMAX 2026, que reunió a más de mil 700 efectivos de 19 países. El ejercicio retomó, después de 14 años, los entrenamientos presenciales en territorio y aguas panameñas, tras un período en el que las maniobras se habían realizado principalmente mediante simulaciones digitales.
PANAMAX 2026 es una edición de los ejercicios militares y de seguridad multinacionales que se realizan anualmente bajo el patrocinio del Comando Sur de Estados Unidos (SOUTHCOM) y con la participación de las fuerzas de seguridad pública de Panamá. Su objetivo es entrenar a las fuerzas militares y de seguridad de los países participantes para responder de manera coordinada ante posibles amenazas y, particularmente, proteger la infraestructura crítica del Canal de Panamá y garantizar la estabilidad del tráfico marítimo comercial.
Entre las naciones que desplegaron buques o fuerzas en terreno estuvieron Estados Unidos, Panamá, Colombia, México, Ecuador, Países Bajos y República Dominicana. También participaron contingentes y fuerzas especiales de Argentina, Alemania, Belice, Brasil, Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Paraguay, Perú y Reino Unido.
Las operaciones estuvieron centradas en la interdicción marítima, incluida la modalidad de abordaje y registro de embarcaciones (VBSS), la ciberdefensa y la protección coordinada de infraestructura crítica vinculada al Canal de Panamá.
La clausura, realizada el 13 de agosto, contó con la participación de Mulino, el secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, y altos mandos del Comando Sur estadounidense. Durante la actividad se destacó la importancia de fortalecer las capacidades de seguridad en torno al Canal, una vía estratégica para el comercio internacional y las cadenas globales de suministro en un contexto de fuerte disputa entre Washington y Beijing.
Días después, el 17 de agosto, Mulino recibió en el Palacio de las Garzas a una delegación bipartidista del Congreso de Estados Unidos integrada por los senadores Christopher Coons, de Delaware; Tammy Baldwin, de Wisconsin; y Gary Peters, de Michigan; además de los representantes Michael Turner, de Ohio, y Sara Jacobs, de California.
Según informó la Presidencia panameña, durante el encuentro se evaluaron los resultados de PANAMAX 2026 y se analizaron distintos asuntos vinculados con la seguridad regional y la cooperación bilateral.
Las conversaciones incluyeron la lucha contra el narcotráfico y las organizaciones criminales, la migración irregular y la situación geopolítica de Centroamérica y Sudamérica. Ambos gobiernos también destacaron la iniciativa estadounidense “Escudo de las Américas”, orientada a reforzar las acciones contra los cárteles y otras estructuras del crimen organizado en el continente.
Otro de los asuntos abordados fue la cooperación para enfrentar los flujos migratorios irregulares a través de la región del Darién, así como sus impactos sobre esa zona fronteriza. La delegación estadounidense planteó, además, el interés de ampliar la participación de empresas de Estados Unidos en grandes proyectos de infraestructura en Panamá, particularmente mediante su intervención en procesos de licitación pública.
La sucesión de PANAMAX 2026 y la reunión con congresistas estadounidenses evidencia el estrechamiento de la cooperación entre Panamá y Washington en áreas consideradas estratégicas por ambos gobiernos, especialmente la seguridad del Canal, la lucha contra el narcotráfico, el control migratorio y la protección de infraestructura crítica.

