Alberta entró esta semana en la etapa más activa de la campaña para el referéndum provincial del próximo sábado 19 de octubre, que incluirá diez preguntas y tendrá como principal eje político el futuro de la provincia dentro de Canadá. La décima pregunta, cuyo resultado no será jurídicamente vinculante, plantea dos alternativas: que Alberta continúe como provincia canadiense o que el gobierno provincial inicie el proceso constitucional necesario para celebrar posteriormente un referéndum vinculante sobre la separación. Por lo tanto, este referéndum no supondrá una votación directa por la independencia. La primera ministra provincial, Danielle Smith, del United Conservative Party (UCP), sostiene que votará por la permanencia en Canadá, aunque ha defendido la realización de la consulta como una forma de canalizar el descontento existente en parte del electorado con el gobierno federal. Smith sostuvo esta semana que una eventual incorporación de Alberta a Estados Unidos no tiene respaldo entre los habitantes de la provincia y afirmó que los electores no buscan reemplazar un Ottawa “asfixiante” por un Washington igualmente intervencionista.
La campaña mostró durante los últimos días una creciente polarización. El sábado 29 de agosto, simpatizantes separatistas se concentraron frente a la Legislatura provincial en Edmonton, mientras que el líder del opositor New Democratic Party (NDP), Naheed Nenshi, encabezó en Calgary un acto bajo la consigna “Vote for Canada”. Nenshi y Thomas Lukaszuk, impulsor de la iniciativa federalista Forever Canadian —que reunió más de 400 mil firmas—, pidieron además postergar la consulta debido al recrudecimiento del conflicto comercial entre Canadá y Estados Unidos, con el argumento de que abrir una discusión sobre la unidad nacional en ese contexto podría debilitar la posición negociadora del país. Smith, que durante las celebraciones del Alberta Day del domingo 30 de agosto evitó referirse directamente a la separación y destacó que existen “más cosas en común que las que dividen” a la provincia del resto del país, no anunció cambios en el calendario.
El nivel de interés electoral también comenzó a generar problemas logísticos. Para fines de agosto, alrededor de 225 mil electores habían solicitado votar por correo, un volumen que llevó a Elections Alberta a modificar esta semana su cronograma. El jueves 3 de septiembre, el organismo anunció que adelantará del viernes 9 al viernes 25 de septiembre el plazo para pedir una boleta especial, con el objetivo de garantizar que los paquetes puedan ser enviados y devueltos antes del límite legal del 16 de octubre. Los primeros sobres comenzaron a distribuirse el martes 1 de septiembre y algunos electores denunciaron esta semana haber recibido paquetes incompletos, lo que obligó a Elections Alberta a responder consultas sobre el procedimiento. El alto número de solicitudes anticipa una movilización significativa de cara a una consulta que, aunque incluye nueve cuestiones adicionales, se ha convertido principalmente en una prueba sobre el alcance político del separatismo de Alberta.

