Fuerzas estadounidenses iniciaron el martes 1 de septiembre una serie de ataques contra objetivos de la Guardia Revolucionaria Islámica en Irán, entre ellos sitios de defensa aérea, sistemas de radar, instalaciones marítimas, capacidades de minado y centros de comunicaciones. El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM, por sus siglas en inglés) explicó que la operación respondió a intentos previos de la Guardia Revolucionaria de colocar minas en el estrecho de Ormuz y a ataques contra buques comerciales y personal militar estadounidense en la región. El presidente Donald Trump calificó la ofensiva como una respuesta contundente a esos intentos.
Irán retomó los ataques con misiles y drones contra bases estadounidenses y aliadas en la región, incluida Jordania, en un ciclo de hostilidades intermitentes que se extiende desde marzo de 2026. Uno de los bombardeos estadounidenses de esta semana alcanzó una vivienda donde se celebraba una boda y provocó al menos cinco muertos y decenas de heridos, según autoridades locales citadas por la prensa. Más de 50 mil efectivos estadounidenses permanecen desplegados en Medio Oriente en el marco del operativo.
El recrudecimiento del conflicto impactó de inmediato en los mercados: el crudo subió cerca de un 7% en la semana y acumula un alza de casi 60% en lo que va del año, mientras que el precio de la nafta en Estados Unidos trepó a 4,14 dólares por galón, un 24,6% más caro que hace un año. El desgaste bélico también se refleja puertas adentro: los inventarios estadounidenses de interceptores Patriot y THAAD vienen cayendo en dos tercios y a la mitad, respectivamente, respecto de los niveles previos a la guerra, y una encuesta de Reuters/Ipsos mostró que sólo una cuarta parte de los estadounidenses piensa que la guerra del Irán vale la pena.
En un gesto hacia una eventual salida diplomática, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, señaló en la Cumbre de la Organización de Cooperación de Shanghái, en Kirguistán, que Irán está dispuesto a retomar los compromisos del acuerdo alcanzado en junio si Washington hace lo mismo. Por ahora, sin embargo, ambos países continúan intercambiando ataques militares sin que se avizore una tregua.

