El jueves 17 de septiembre comenzó la segunda ronda de negociaciones entre el gobierno venezolano y sectores de la oposición nucleados en la Asamblea Nacional Paralela de 2015. Como la primera vez, el gobierno chavista estará representado por el presidente actual del parlamento, el diputado Jorge Rodríguez, siendo la contraparte opositora la autoproclamada presidenta de dicha entidad legislativa, Dinorah Figuera. En este caso la agenda rondará —sumada a las reformas del sistema judicial— la definición de una ruta electoral con la petición de renovación del Consejo Nacional Electoral (CNE), así como garantías políticas, libertad de expresión y la liberación de los presos políticos que aún se encuentran detenidos según estos sectores opositores. Por parte del gobierno venezolano, las peticiones se centran en el definitivo levantamiento de las sanciones que pesan sobre el país.
Figuera celebró el desbloqueo de portales de medios de comunicación nacionales e internacionales que estaban restringidos en el país, aunque aclaró que aún faltan muchos otros portales. Para la dirigente opositora, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel) debe publicar la lista completa de los medios y dominios cuya habilitación ha sido notificada a las operadoras, para conocer con precisión el alcance de la medida y que pueda verificarse su cumplimiento.
Por otro lado, los sectores opositores representantes de nueve agrupaciones nucleadas bajo la conducción de la dirigente de extrema derecha María Corina Machado conformaron una nueva coalición denominada Alianza por Venezuela. La agrupación centra sus exigencias en la pronta convocatoria a elecciones presidenciales “libres, justas y verificables”, con un cronograma claro. Noel Álvarez, vocero del grupo y expresidente de la Federación de Cámaras y Asociaciones de Comercio y Producción de Venezuela (Fedecámaras), declaró abiertamente que la candidata presidencial de este espacio es Machado. En relación con esto, la Alianza, en su documento para su presentación oficial, pide levantar las inhabilitaciones que pesan sobre Machado —las cuales consideran arbitrarias— así como un CNE imparcial.
El objetivo de este lanzamiento claramente es volver a lograr algún tipo de centralidad política perdida desde enero de este año cuando, luego de la intervención militar estadounidense y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, este sector fue relegado de la centralidad opositora abriéndose paso a otros sectores más moderados para negociar con el chavismo.

