El Banco Central del Paraguay reportó un crecimiento del 4,2% del PIB en 2024 por tercer año consecutivo, liderado por el sector agropecuario (soja y carne) y la energía hidroeléctrica. La inversión extranjera y la recuperación de mercados internacionales fueron factores clave.
A pesar de la estabilidad inflacionaria, se destaca que los ajustes salariales no compensaron la pérdida de poder adquisitivo de los trabajadores, especialmente en empleos informales. Las políticas de control de gasto público habrían priorizado la contención fiscal sobre derechos laborales, un dato reforzado por el Banco Mundial que confirma que el 39% de la población paraguaya está en riesgo de caer en la pobreza.
Mientas tanto surgen protestas masivas con sindicatos y movimientos campesinos exigen redistribución de tierras y aumento del gasto social, pero se fragmenta la oposición a meses de las elecciones departamentales.

