México y Estados Unidos avanzaron esta semana en la construcción de un acuerdo sobre minerales críticos, en la antesala de la revisión del T-MEC prevista para julio. El secretario de Hacienda mexicano, Édgar Amador Zamora, sostuvo en Washington una reunión con el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, en la que se abordó la estrategia binacional en torno a estos insumos estratégicos, considerados clave para la transición energética y la industria tecnológica.
El encuentro se enmarca en un plan de acción conjunto que ambos países vienen delineando desde hace meses, orientado a identificar proyectos geológicos y establecer mecanismos de coordinación en precios mínimos. Entre los minerales considerados estratégicos figuran el litio, la plata y el aluminio, junto con insumos específicos como la barita, el antimonio, el cobalto y la fluorita, fundamentales para la producción de componentes energéticos, vehículos eléctricos y semiconductores.
La Secretaría de Economía ha señalado que esta hoja de ruta busca fijar estándares regulatorios, implementar respuestas coordinadas para prevenir disrupciones en las cadenas de suministro, avanzar en cooperación técnica y desarrollar nuevas tecnologías para la explotación de estos recursos. Al ser consultada sobre si el trabajo conjunto con Washington implica una cesión de soberanía, la presidenta Claudia Sheinbaum fue categórica: «No estamos cediendo nada a nadie». Durante la reunión, ambas partes también intercambiaron posiciones sobre el combate a flujos ilícitos vinculados al narcotráfico y el financiamiento ilícito. En paralelo, el gobierno mexicano mantiene conversaciones sobre la gestión de estos recursos con otros socios estratégicos como Canadá, India, Japón y Corea del Sur.

