El primer ministro Mark Carney anunció el lunes 24 de agosto, en una ceremonia en Lévis, Quebec, el mayor contrato naval de la historia de la provincia: una inversión de más de 11 mil millones de dólares canadienses (unos 8 mil millones de dólares estadounidenses) para construir seis nuevos rompehielos para la Guardia Costera canadiense. El contrato fue adjudicado a Chantier Davie Canada en el marco de la Estrategia Nacional de Construcción Naval, y contempla el inicio de la construcción del primer buque en 2027, con entregas escalonadas a lo largo de la década siguiente.
Todos los buques se construirán en el astillero de Davie en Lévis, lo que generará cerca de cinco mil empleos durante la fase de construcción y aportará unos 650 millones de dólares canadienses (unos 467 millones de dólares estadounidenses) anuales al PIB canadiense, según el propio comunicado oficial de Davie Shipbuilding. Los nuevos rompehielos reemplazarán a la flota pesada y mediana actual, que opera en el Atlántico canadiense, el río San Lorenzo y los Grandes Lagos durante el invierno, y en el Ártico durante el verano. El proyecto involucrará a más de mil 500 proveedores en todo el país, incluidos productores de acero de Ontario.
El anuncio se produjo apenas tres días después de que colapsaran las negociaciones comerciales con Estados Unidos, y Carney utilizó el escenario para subrayar la dependencia que tiene Estados Unidos de la capacidad naval canadiense en el Ártico, al señalar que Washington cuenta apenas con unos pocos rompehielos propios. La premier de Quebec, Christine Fréchette, presente en el anuncio, afirmó que este es un contrato industrial histórico y sostuvo que la provincia no cederá ante ningún tipo de amenaza en referencia a la presión comercial estadounidense.

