El presidente Gustavo Petro sorprendió durante la cumbre internacional sobre Gaza, celebrada el 16 de julio en el Ministerio de Relaciones Exteriores en Bogotá, al anunciar que Colombia renuncia a su estatus de “socio global” de la OTAN, aludiendo a su postura en el conflicto de Medio Oriente. Petro sostuvo que “de la OTAN debemos salir, no hay otro camino”, y criticó a los gobiernos europeos por “ayudar a tirar bombas” en Gaza, calificándolos de “traición” al pueblo europeo. El mandatario expresó que no es coherente que Colombia mantenga un vínculo con ejércitos que disparan sobre civiles, especialmente niños, en conflictos como los de Gaza o Ucrania. Se preguntó, además, si no era hora de buscar otra alianza militar más alineada con esos principios.
Dirigentes opositores manifestaron su preocupación, según estos, la salida del estatus con la OTAN podría contravenir los intereses estratégicos y geopolíticos, debilitando mecanismos de cooperación en defensa y limitando oportunidades en modernización militar.
En su intervención, Petro también respaldó la suspensión de interacciones militares con Israel, en coherencia con una política exterior ética que rechaza la ocupación, el racismo y la violencia contra el pueblo palestino.

