La Comisión para la Paz y el Entendimiento, impulsada por el gobierno de Gabriel Boric en Chile, presentó un informe en el que reconoce que la restitución de tierras a las comunidades mapuche, si bien es un avance, no ha sido suficiente para mejorar sus condiciones de vida. Muchas de estas tierras terminan subutilizadas o abandonadas debido a la falta de acompañamiento técnico, acceso a financiamiento y normativas adecuadas. El informe recomienda crear programas de apoyo integral y planes de negocio en conjunto con instituciones estatales para asegurar el uso productivo y sustentable de los terrenos restituidos, además de fomentar esquemas de financiamiento como cooperativas de ahorro y crédito.
El diagnóstico de la comisión subraya la precariedad que enfrentan las comunidades mapuche en la Macrozona Sur, donde las tasas de pobreza y el índice de desarrollo humano son más bajos que el promedio nacional. A pesar de los intentos previos de diálogo y políticas de restitución, el conflicto se ha agravado en las últimas décadas, con la presencia de grupos radicalizados y crimen organizado, lo que ha llevado a la militarización de la zona desde 2021. La comisión estima que satisfacer la demanda actual de tierras costaría unos cuatro mil millones de dólares y advierte que sin un enfoque integral, la restitución perpetúa la dependencia y la pobreza.
En este contexto, el presidente Boric ha destacado la importancia de una solución democrática y política, señalando que el informe de la comisión representa una oportunidad única para alcanzar la paz. El gobierno busca avanzar hacia una reparación histórica y el reconocimiento formal de los derechos indígenas, combinando justicia territorial, desarrollo económico y fortalecimiento institucional. Este proceso será seguido de cerca por diversos sectores sociales y políticos, tanto dentro como fuera de Chile, en un esfuerzo por superar décadas de enfrentamientos y violencia en el sur del país.

