La presidenta del movimiento Revolución Ciudadana (RC), Gabriela Rivadeneira, afirmó el domingo 23 de agosto que el presidente Daniel Noboa busca que su organización vaya en solitario a las elecciones locales de noviembre. La dirigente vinculó esa intención a dos hechos: la negativa de la Junta Provincial Electoral de Manabí a inscribir la candidatura de la excandidata presidencial Luisa González a la Prefectura de esa provincia y una denuncia por presunta infracción electoral contra el alcalde de Quito, Pabel Muñoz, quien busca la reelección. Desde la suspensión del partido correísta en marzo —dictada por un juez electoral a pedido de la Fiscalía en una investigación por presunto lavado de dinero—, sus dirigentes sostienen que existe una estrategia gubernamental para impedir su participación, señalamientos que han hecho sin presentar pruebas.
El bloqueo a González se originó en su decisión de postularse por Pachakutik, brazo político del movimiento indígena, ante la imposibilidad de competir bajo el casillero de la RC. La Junta admitió una impugnación del movimiento de gobierno Acción Democrática Nacional (ADN) y resolvió que ni ella ni su candidato a viceprefecto, Gabriel Giler, acreditaban los dos años de militancia que exige la normativa interna de Pachakutik. La decisión puede recurrirse ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Contencioso Electoral (TCE), y la propia González sostiene que su postulación se ampara en la figura de candidata invitada.
Los partidos de izquierda cerraron filas. El lunes 24 de agosto, representantes de la Alianza Ciudadana —Natasha Rojas, de Unidad Popular; Rivadeneira, de la RC; Gustavo Vallejo, del Partido Socialista; y Christian Torres, del Movimiento Todos— anunciaron que agotarán las vías legales y advirtieron sobre un deterioro democrático en el proceso seccional. “En las urnas es donde el Gobierno tiene que ganar, no en las leguleyadas ni en las trampas”, manifestó Rivadeneira. La denuncia contra Muñoz, presentada ante el TCE por la ciudadana Jennifer Celorio, a quien el tribunal otorgó un plazo para aclarar sus fundamentos, podría derivar en la destitución del alcalde.
Mientras defiende esas candidaturas, el correísmo trabaja un plan alternativo para Manabí. El asambleísta Jaime Estrada Medranda, que llegó al Legislativo bajo la bandera correísta en alianza con el movimiento Sí Podemos, fue inscrito el martes 25 de agosto como candidato a la Prefectura y se perfila como la carta de recambio si se mantiene la negativa a la fórmula González-Giler. Su ingreso rompe un bloque que durante meses recorrió la provincia en actividades conjuntas. Las elecciones seccionales están previstas para el 29 de noviembre y, hasta entonces, las organizaciones intentarán sostener a sus candidatos frente a una cuestionada institucionalidad electoral.

