La avenida Javier Prado se cubrió de banderas naranjas el martes 15 de julio cuando Keiko Fujimori recibió las credenciales de presidenta electa de manos del Jurado Nacional de Elecciones (JNE) en el Gran Teatro Nacional. La ceremonia en Lima derivó en un improvisado mitin con coros de “¡Sí se pudo!”. Vestida de blanco, flanqueada por sus vicepresidentes Luis Galarreta y Miguel Torres, con el mandatario saliente José María Balcázar en primera fila, Fujimori se convirtió en la primera peruana elegida por el voto para la presidencia.
En un discurso de 23 minutos, Fujimori colocó la reconciliación como eje de su presidencia: “No significa olvidar nuestras diferencias, sino aprender a construir sobre aquello que nos une”, sostuvo. Prometió un gabinete técnico y plural sin importar militancia partidaria y al día siguiente visitó el Palacio presidencial y declaró estar lista para asumir: “estamos preparándonos para tomar las riendas y los destinos de nuestro país”. En su entorno de seguridad destacan el general retirado Marco Miyashiro —quien capturó a la cúpula de Sendero Luminoso— y César Astudillo, exjefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.
Mientras tanto, las negociaciones para la Mesa Directiva del nuevo Congreso bicameral siguen su curso. Jorge Nieto, líder del Partido del Buen Gobierno, se reunió con Fujimori el miércoles 15 de julio y le propuso que la oposición presida ambas cámaras para fortalecer el equilibrio de poderes frente al Ejecutivo. Nieto también sugirió encontrar una vía legal para que el expresidente Pedro Castillo enfrente sus juicios en libertad como gesto de reconciliación, posibilidad que cobra peso porque la justicia admitió el pedido de libertad de Castillo el pasado martes 14 de julio. En paralelo, el JNE aceptó la declinación de Rafael López Aliaga; su escaño en el Senado quedará en manos de Absalón Vásquez, quien asume debiendo casi 300 mil dólares al Estado en reparación civil. El Congreso saliente cerró con 9% de aprobación, el peor registro en una década. En definitiva, Fujimori asumirá el cargo el martes 28 de julio y ejercerá el poder frente a instituciones profundamente desgastadas.

