Con tres decretos, el Gobierno dispuso la entrega de varios bonos, con asignaciones monetarias directas. Uno, por un monto de mil dólares para los actores de la economía popular y solidaria de las provincias en emergencia por las recientes inundaciones. Otro, por un total de 470 dólares para las familias afectadas por el derrame petrolero en la provincia de Esmeraldas. Finalmente, Noboa impulsó un bono de 800 dólares a los desempleados que viven Guayas, Los Ríos, Manabí, El Oro, Esmeraldas, Santa Elena, Loja y Azuay, y tienen entre 30 y 65 años.
Los beneficiarios y beneficiarias de estas asignaciones extraordinarias residen esencialmente en las provincias de la costa ecuatoriana, región en la que la Revolución Ciudadana tuvo su mejor resultado electoral en la primera vuelta presidencial.

