Reporte Político Semanal

EN EL MARCO DE LA REVISIÓN DEL T-MEC, CANADÁ BUSCA DISMINUIR LA DEPENDENCIA DE WASHINGTON Y ABRIR UNA PUERTA HACIA MERCOSUR

El gobierno de Mark Carney está ordenando su política comercial sobre dos movimientos simultáneos: contener el daño en la relación con Estados Unidos y acelerar la diversificación hacia otros mercados. En el primer frente, Ottawa creó un nuevo comité asesor de 24 miembros para preparar la revisión del T-MEC (denominado CUSMA en Canadá), prevista formalmente para julio. El grupo, presidido por el ministro Dominic LeBlanc, reúne a representantes empresariales, sindicales, industriales, indígenas y figuras políticas de distintos partidos.

La revisión del acuerdo norteamericano llega en un contexto de fuerte tensión con Washington. Carney afirmó que Canadá no aceptará que Estados Unidos le dicte los términos de la negociación y que no hará concesiones preliminares solo para sentarse a la mesa. El eje de la disputa sigue siendo el impacto de las tarifas estadounidenses sobre sectores sensibles —acero, aluminio, automóviles y productos forestales— y la incertidumbre que esto genera para inversiones, empleo y cadenas industriales integradas. Aunque el T-MEC todavía protege una parte importante del comercio bilateral, Ottawa busca evitar que esa protección se convierta en una trampa de dependencia.

En paralelo, Canadá reactivó con fuerza la negociación de un tratado de libre comercio con el Mercosur. Una delegación comercial canadiense viajará a Brasilia para continuar las conversaciones con el bloque sudamericano, integrado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Las tratativas habían sido lanzadas originalmente en 2018, pero ahora aparecen resignificadas por el deterioro del vínculo con Estados Unidos y por la búsqueda de nuevos mercados para bienes, servicios, inversiones y compras públicas. Funcionarios brasileños y canadienses transmitieron que el objetivo es avanzar hacia un acuerdo para este 2026.

La estrategia de Canadá —defensiva en cuanto al nuevo comité y ofensiva con respecto a acelerar un acuerdo con Mercosur— no elimina la centralidad de Estados Unidos (país fundamental para la economía canadiense), pero muestra que Ottawa intenta negociar con Washington desde una posición menos subordinada y con más opciones sobre la mesa.

El gobierno de Mark Carney está ordenando su política comercial sobre dos movimientos simultáneos: contener el daño en la relación con Estados Unidos y acelerar la diversificación hacia otros mercados. En el primer frente, Ottawa creó un nuevo comité asesor de 24 miembros para preparar la revisión del T-MEC (denominado CUSMA en Canadá), prevista formalmente …

admin

admin

Comments