El miércoles 22 de julio el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, asistió junto a su esposa, la diputada nacional Cilia Flores, a la tercera audiencia de revisión del proceso llevado a cabo en su contra en el Estado de Nueva York, luego de su secuestro por parte de fuerzas armadas estadounidenses el pasado 3 de enero, hecho denunciado por la defensa como ilegal y violatorio del estatus de inmunidad con que goza el jefe de estado venezolano.
El debate en el tribunal, primeramente previsto para el 30 de junio y suspendido para el 22 de este mes, se centró en el cronograma para la entrega y evaluación de pruebas e información clasificada, así como la presentación de mociones previas al juicio. La siguiente cita será el 17 de noviembre en donde se analizarán la admisibilidad de las evidencias.
De no ser aprobadas las solicitudes de mociones que presentará la defensa en paralelo al cronograma judicial, el tribunal determinó que el 11 de marzo se llevará a cabo una nueva audiencia de exhibición probatoria para someter el material clasificado a un nuevo escrutinio judicial. Una vez se hayan dado estos pasos, el juez estadounidense Alvin K. Hellerstein fijó para el 1 de junio del 2027 la fecha del comienzo del juicio. En las afueras del tribunal, se registraron manifestaciones en contra de este proceso y a favor del primer mandatario y la diputada nacional, acusando a la Casa Blanca de violar el derecho internacional.

