El canciller paraguayo, Rubén Ramírez Lezcano, y su par argentino, Pablo Quirno, mantuvieron un primer encuentro en Buenos Aires donde formalizaron un Acuerdo sobre Servicios Aéreos basado en la política de “cielos abiertos”, orientado a ampliar la conectividad y facilitar la competencia aerocomercial entre ambos países. El diálogo se dio en un contexto de “renovado entendimiento político y convergencia estratégica”, según ambos gobiernos, avanzando en temas de infraestructura, energía e integración comercial.
Se destacó particularmente el impulso al Corredor Bioceánico, los proyectos fronterizos Pozo Hondo–Misión La Paz y Puerto Falcón–Clorinda, así como la defensa conjunta de la navegación por la Hidrovía Paraguay–Paraná. Los ministros también reafirmaron el interés en acelerar las negociaciones Mercosur–Unión Europea y Mercosur–Emiratos Árabes Unidos.
El gesto político más relevante fue el respaldo del presidente Santiago Peña a la candidatura argentina de Rafael Grossi para la Secretaría General de Naciones Unidas 2027–2031, horas después de que la Cancillería argentina oficializara su postulación. Aunque presentado como reconocimiento a su trayectoria, el apoyo fue leído como un guiño al gobierno de Javier Milei y un posicionamiento en clave regional, incluso frente a la candidatura de Michelle Bachelet impulsada por Gabriel Boric.

