En un nuevo capítulo de la disputa entre las máximas autoridades del Ejecutivo, el presidente Rodrigo Paz, mediante el Decreto Supremo 5552, dispuso una reestructuración de la Vicepresidencia del Estado, redistribuyendo sus funciones y presupuesto hacia otras áreas de gobierno. Esta medida ha sido interpretada como un profundo recorte de facultades para el vicepresidente Edmand Lara, quien denunció que el decreto lo convierte prácticamente en un «empleado de Lupo» y que representa un intento de imponer una «dictadura».
Según la normativa la Vicepresidencia contará con una “estructura de apoyo” en sus funciones, conformada por seis unidades dependientes de la Presidencia. Entre estas se encuentran la Jefatura de Gabinete, la Unidad de Archivo Histórico Legislativo y la Unidad de Asesoramiento Jurídico. Además, el mencionado Decreto remarca que “la Vicepresidencia no podrá contar con representaciones regionales, departamentales, municipales ni sectoriales” y prohíbe que esta instancia mantenga procesos administrativos o judiciales autónomos.
La reestructuración también alcanza a los contratos y presupuesto de la Vicepresidencia. Respecto al primer punto, se restringe la continuidad de contratos y convenios previos, permitiendo que los ministerios receptores los ajusten o los dejen sin efecto. Además, los Ministerios de Desarrollo Productivo, Rural y Agua; y de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, asumirán, en lo que les corresponda, los procesos de contratación de bienes y servicios iniciados por la Vicepresidencia. En materia presupuestaria, el Decreto señala que los recursos aprobados deberán ser transferidos a los Ministerios de Desarrollo Productivo, Rural y Agua; y de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente.
En este marco, el vicepresidente Lara expresó públicamente su decepción y sentimiento de traición por parte del presidente. «Nunca creí que mi compañero de fórmula me iba a hacer lo que me está haciendo», declaró Lara. La limitación de sus facultades ha generado un escenario de incertidumbre política sobre la estabilidad de la alianza de gobierno y el futuro rol de la Vicepresidencia en la gestión estatal.

