A dos semanas de las elecciones generales en Honduras, las tensiones en el país centroamericano continúan en aumento. El pasado domingo 9 de noviembre, el Consejo Nacional Electoral (CNE) realizó una simulación electoral con el objetivo de evaluar el funcionamiento del Sistema de Transmisión Preliminar de Resultados Electorales (TREP), así como la conectividad y el rendimiento de los equipos electrónicos.
El resultado del simulacro fue calificado como un “fracaso”, lo que encendió alarmas dentro y fuera del organismo electoral. Según el asesor electoral Marlon Ochoa Martínez, representante del partido gobernante LIBRE en el CNE, el sistema apenas logró transmitir el 35,7% de las papeletas previstas, y menos de una cuarta parte de los dispositivos biométricos logró conectarse de manera adecuada.
Ochoa calificó el resultado del ejercicio como la confirmación de una conspiración opositora para manipular el proceso electoral, señalando que esto se suma a la reciente filtración de audios en los que, según denunció, miembros del Partido Nacional discutirían presuntos intentos de fraude. Dichos audios están vinculados a la acusación presentada el 29 de octubre por el fiscal general, Johel Zelaya, quien señaló a figuras del Partido Nacional de planear un fraude electoral.
La oposición, por su parte, niega categóricamente las acusaciones y afirma que los audios son falsos, atribuyéndolos a una campaña de desprestigio promovida por el gobierno de Xiomara Castro. En medio de esta polémica, los candidatos del Partido Nacional, Partido Liberal y Partido Demócrata Cristiano firmaron el 11 de noviembre un acuerdo para “defender el voto”. La iniciativa fue impulsada por la “Plataforma Ciudadana Defensores de Honduras”, un espacio político liderado por el exjefe militar Mario Hung Pacheco. Este movimiento fue presentado a mediados de junio con el objetivo de “defender el derecho a unas elecciones libres, transparentes y correctamente realizadas”, frente a lo que consideran “injerencias del socialismo del siglo XXI”. Se trata de un espacio político opositor que denuncia al actual gobierno de Xiomara Castro al que acusa de “comunista”.
En este ambiente de desconfianza, la Organización de los Estados Americanos (OEA) expresó el martes 11 su “preocupación” por el desarrollo del proceso electoral hondureño a través de un comunicado oficial. El mensaje fue compartido por Christopher Landau, subsecretario de Estado de Estados Unidos, quien advirtió que Washington responderá con “rapidez y firmeza” ante cualquier intento de alterar la integridad de las elecciones. “El presidente Donald Trump, el secretario Rubio y yo nos preocupamos profundamente por el hemisferio occidental y responderemos con rapidez y firmeza a cualquier atentado contra la integridad del proceso democrático en Honduras”, afirmó Landau.

