El lunes 13 de abril se realizarán tres elecciones parciales en los distritos de Scarborough Southwest y University-Rosedale, en Toronto, y Terrebonne, en el área metropolitana de Montreal. Este tipo de elecciones se realizan cuando es necesario cubrir un puesto político que quedó vacante en un determinado momento entre los periodos de elecciones generales. Las vacantes surgieron por razones diversas: Bill Blair dejó Scarborough Southwest al ser designado Alto Comisionado en el Reino Unido, y Chrystia Freeland abandonó University-Rosedale en enero de 2026 para asumir como asesora económica del presidente ucraniano Zelensky. Ambas plazas son consideradas bastiones liberales, y las proyecciones actuales le otorgan al Partido Liberal una gran chance de retener University-Rosedale, donde postuló a la doctora Danielle Martin, figura prominente de la defensa de la salud pública universal.
El caso más relevante es Terrebonne: la elección fue convocada porque la Suprema Corte anuló el resultado de las elecciones generales de 2025 en ese distrito: un error de impresión de Elections Canada en los sobres de voto por correo dejó sin contar un voto del Bloc Québécois, partido que había perdido ante la Liberal Tatiana Auguste por un único sufragio. La Corte ordenó repetir la elección. Auguste se enfrenta ahora en revancha directa a la candidata del Bloc, Nathalie Sinclair-Desgagné, en territorio históricamente favorable al nacionalismo quebequés. Las encuestas marcan un empate técnico: 40% para los liberales, 38% para el Bloc, con el sitio de modelización 338Canada otorgándole al oficialismo un 64% de probabilidad de victoria.
Lo que está en juego es la estabilidad parlamentaria del gobierno Carney. Los liberales cuentan actualmente con 170 bancas en una Cámara de 343 escaños donde la mayoría requiere 172. Si ganan los tres distritos, obtendrían esa mayoría, aunque con un margen tan estrecho que el propio presidente de la Cámara podría necesitar emitir votos de desempate. El resultado del 13 de abril será leído como una primera medición de la solidez del liderazgo de Carney, y como un indicador del alcance real del Partido Liberal más allá de sus bastiones urbanos, en un momento en que el gobierno enfrenta simultáneamente una guerra comercial con Estados Unidos y una agenda diplomática de alta complejidad en Medio Oriente.

