Canadá anunció esta semana una serie de reformas migratorias enfocadas en racionalizar el sistema y adaptarlo mejor a las necesidades laborales. El nuevo Plan Departamental 2025‑2026 del IRCC (Immigration, Refugees and Citizenship Canada) hace permanente el piloto “Economic Mobility Pathways” y lanza un nuevo flujo de permisos temporales para sectores agrícola y pesquero. También actualizará los criterios para los permisos postgrado (PGWP), abrirá nuevos programas para comunidades francófonas y utilizará un algoritmo (GeoMatch) para asignar regiones de destino a inmigrantes calificados, entre otras medidas.
En paralelo, el gobierno busca desacelerar el crecimiento de residentes temporales, limitando su proporción al 5 % de la población para 2026. Se han impuesto topes estrictos a las visas de estudio —con un máximo de 437 mil 000 aprobaciones— y se suspendieron las Evaluaciones de Impacto Laboral (LMIA) para sectores de bajos salarios. Estas medidas ya se reflejan: el número de residentes temporales cayó en más de 61 mil durante el primer trimestre de 2025 frente al mismo periodo de 2024.

