El gobierno de Javier Milei enfrenta crecientes denuncias por un aumento en la represión y la persecución de opositores, periodistas y militantes, lo que ha generado alarma en medios y organismos internacionales.
Un caso reciente es la detención arbitraria de un grupo de militantes (entre ellos la funcionaria de la Provincia de Buenos Aires, Alexia Abaigar) quienes semanas atrás realizaron un acto de repudio (la colocación de un pasacalle y el arrojo de estiércol en la vereda) en la casa del diputado ultraderechista, José Luis Espert, luego de que éste sostuviera sistemáticas provocaciones públicas contra militantes peronistas y de izquierda.
Bajo acusaciones graves como formar parte de una agrupación que busca imponer ideas por la fuerza, amenazas coactivas agravadas y actos discriminatorios, las y los militantes se encuentran detenidos en cárcel común, tratándose de una simple contravención y sin existir peligro de fuga. Estas detenciones, ejecutadas por la Policía Federal bajo órdenes de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y la jueza federal Sandra Arroyo Salgado, han sido cuestionadas por organismos de derechos humanos que denuncian la desproporción de los procedimientos y la criminalización de expresiones políticas.
Las defensas y organismos de derechos humanos sostienen que se trata de una persecución política y que los hechos imputados constituyen manifestaciones políticas simbólicas, no delitos. Además, se destaca la situación de salud de Abaigar, quien padece una enfermedad autoinmune y cuya permanencia en prisión podría agravar su cuadro. Referentes políticos como la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner y el gobernador de provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, advierten sobre una deriva autoritaria y un clima de persecución a la militancia opositora.
En paralelo, el presidente Milei ha intensificado su confrontación con periodistas críticos, denunciando por injurias a figuras como Julia Mengolini, quien fue previamente humillada en redes sociales por cuentas cercanas al presidente quienes difundieron material audiovisual creado por IA donde se veía a la periodista manteniendo relaciones sexuales con su hermano. La defensa de Mengolini quedó a cargo del abogado y dirigente político, Juan Grabois, quien ha señalado que estas denuncias buscan coartar la libertad de expresión y generar un clima de censura.
No solo Julia Mengolini ha sido blanco de estas denuncias. El conductor Jorge Rial fue denunciado por Milei por supuestas injurias, en un contexto donde el mandatario parece utilizar la vía judicial para responder a críticas mediáticas. Estas acciones represivas y judiciales no han pasado desapercibidas a nivel internacional. PEN Internacional, una organización que defiende la libertad de expresión, emitió un alerta sobre el deterioro de este derecho fundamental en Argentina bajo el gobierno de Milei. En su ranking y reportes, PEN destaca el aumento de ataques y presiones contra periodistas y medios críticos, señalando que la situación se agrava y requiere atención urgente. Asimismo, el prestigioso diario The New York Times publicó una nota en la que advierte que las políticas y actitudes de Milei ponen en peligro la libertad de prensa en Argentina.

