La inflación alcanzó su nivel más alto en 38 años, con una tasa acumulada del 15,53 % hasta junio, superando las metas del Gobierno y del Fondo Monetario Internacional (FMI). El Instituto Nacional de Estadística (INE) atribuye esta alza a los bloqueos de rutas ocurridos en junio, mientras que economistas señalan causas estructurales: emisión monetaria, déficit fiscal y pérdida de confianza en el boliviano.
Por su parte, la presión cambiaria también aumentó: el dólar informal superó los 15 bolivianos, tras una breve caída, reflejando la volatilidad monetaria y la escasez de divisas en el mercado local.

