El lunes 30 de junio el presidente de la Asamblea Nacional y jefe del Comando Unificado de la Revolución, Jorge Rodríguez, denunció el secuestro por parte de los Estados Unidos de 18 niños y niñas, los cuales fueron separados de sus padres, quienes han sido deportados, alguno de ellos incluso a las cárceles de El Salvador. Estos infantes se encuentran en instituciones de resguardo. Rodríguez ha comunicado la predisposición del gobierno venezolano del retorno al país de esos niños, entablando regulares conversaciones con la administración Trump pero sin resultados.
Así mismo, Rodrñiguez rechazó el silencio cómplice del alto comisionado de los Derechos Humanos para las Naciones Unidas, Volker Türk, a quién tildó de lacayo del gobierno de Trump. En esta línea el presidente Nicolás Maduro ratificó su denuncia a Türk por su postura parcial y politizada hacia los ataques a los derechos humanos que sufren los pueblos.
En la búsqueda de ejercer presión internacional para la liberación de los niños, Maduro ha escrito una carta al papa León XIV en nombre del pueblo venezolano para solicitar la intermediación de la Iglesia católica y así lograr un resultado favorable en esta situación conflictiva. La carta fue entregada el martes 1 de julio por Jorge Rodríguez al nuncio apostólico de Venezuela, monseñor Alberto Ortega Martín.
Por su parte los diputados y diputadas de la Asamblea Nacional aprobaron durante la sesión ordinaria la propuesta de que Venezuela se retire de la oficina del alto comisionado de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas mientras continúe al frente Volker Türk, a quien también el parlamento ha declarado persona non grata por su inacción en este asunto.

