El déficit comercial de Bolivia alcanzó los 578 millones de dólares en apenas cinco meses. La cifra representa un incremento sustancial frente a años anteriores y refleja una creciente brecha entre importaciones y exportaciones. Factores como la caída de precios internacionales de minerales, el incremento de importaciones de combustibles y la desaceleración industrial explican este resultado.
Este contexto económico adverso podría agravar la presión sobre las reservas internacionales netas, así como la disponibilidad de divisas en el mercado interno, que ya muestra signos de tensión desde comienzos de año.

