La Revolución Ciudadana enfrenta una crisis interna agravada por múltiples salidas de sus asambleístas. Tras la renuncia de Jhajaira Urresta y la expulsión del asambleísta Joseph Díaz por acusaciones de violencia sexual, Luisa González confirmó que podrían haber más bajas, lo que generó una reunión de emergencia el 16 de julio en Quito para reforzar la cohesión del bloque. En ese encuentro, González lamentó que algunos asambleístas se estarían “reacomodando” políticamente, y atribuyó esas maniobras a intentos del Ejecutivo por “comprar legisladores”. A pesar de la tensión, la dirigencia mantiene que el partido sigue firme, aunque reconoce que enfrentarán una bancada más reducida y fragmentada.
La Revolución Ciudadana enfrenta una crisis interna agravada por múltiples salidas de sus asambleístas. Tras la renuncia de Jhajaira Urresta y la expulsión del asambleísta Joseph Díaz por acusaciones de violencia sexual, Luisa González confirmó que podrían haber más bajas, lo que generó una reunión de emergencia el 16 de julio en Quito para reforzar …

