El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, anunció este miércoles 13 de agosto una nueva ronda de sanciones contra funcionarios de terceros países que contraten misiones médicas cubanas. Según informó, las medidas incluyen restricciones de visado para autoridades de países africanos —sin especificar cuáles—, Brasil y la isla caribeña de Granada.
A través de un comunicado oficial, Rubio justificó la decisión argumentando que el Departamento de Estado actúa contra “funcionarios cómplices del régimen cubano” implicados en la organización y mantenimiento de las brigadas médicas cubanas. Las sanciones alcanzan a exfuncionarios de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y a autoridades brasileñas involucradas en el programa Mais Médicos.
El anuncio subrayó que la medida busca enviar un mensaje a todos los gobiernos que contratan este tipo de servicios. “Hacemos un llamamiento a todas las naciones que defienden la democracia y los derechos humanos a que se unan a nosotros en este esfuerzo para enfrentar los abusos del régimen cubano y apoyar al pueblo cubano”, señaló el comunicado difundido por Rubio.
Como parte de la estrategia de Washington para limitar los servicios médicos que Cuba ofrece en el extranjero, desde finales de febrero el Departamento de Estado ha ampliado estas restricciones, aplicándolas no solo a autoridades cubanas, sino también a funcionarios de terceros países que “participen o faciliten” la recepción de brigadas médicas cubanas en sus territorios.
Actualmente, Cuba cuenta con más de 24 mil profesionales de la salud en brigadas desplegadas en casi 60 países.
Pocas horas después del anuncio, el gobierno cubano reafirmó que sus misiones médicas en el extranjero seguirán en funcionamiento. A través de su cuenta oficial en X, el canciller Bruno Rodríguez afirmó que la isla “continuará prestando servicios” y sostuvo que estos programas son “iniciativas legítimas de cooperación”. Además, calificó las sanciones como una muestra de que “la imposición y la agresión son la nueva doctrina de la política exterior” de Estados Unidos bajo la administración republicana del presidente Donald Trump.

