Javier Milei ha vivido semanas complicadas en medio de su campaña electoral de cara a las elecciones legislativas en Provincia de Buenos Aires y a nivel nacional debido a un escándalo de corrupción que involucra a su hermana Karina Milei. Su imagen cae en popularidad y llegó a ser protagonista de un incidente violento durante un mitin en Lomas de Zamora, Provincia de Buenos Aires. En dicho acto de campaña, Milei fue evacuado de emergencia cuando manifestantes arrojaron piedras contra su comitiva, situación que él atribuyó al kirchnerismo sin prueba alguna. Este evento tensó aún más el clima político de cara a las elecciones provinciales y legislativas nacionales previstas para septiembre y octubre respectivamente, cruciales para el futuro político del país.
El panorama político que parecía favorable para Milei, aun con una inflación controlada y estabilidad en el dólar, cambió drásticamente tras una caída del 13,6% en el índice de confianza en el gobierno durante la primera quincena de agosto, medido por la Universidad Torcuato di Tella. Este descenso ocurrió antes de la publicación de audios que vinculan a Karina Milei con una supuesta red de sobornos en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDis), generando alarma tanto en la opinión pública como en los mercados financieros, que respondieron con un aumento del índice de riesgo país.
La filtración de los audios reveló declaraciones del exdirector de ANDis, Diego Spagnuolo, afirmando que Karina Milei recibía coimas por el pago de medicamentos a personas con discapacidad. Este hecho provocó la destitución de Spagnuolo y la presentación de una denuncia judicial por parte del abogado representante de Cristina Fernández de Kirchner. Mientras Karina Milei no ha emitido declaraciones, el presidente ha negado las acusaciones y ha prometido llevar el caso a la justicia para esclarecer los hechos.
El escándalo tuvo lugar en un contexto difícil para el gobierno, que ha sufrido derrotas en el Congreso y ha visto crecer las tensiones con sectores del peronismo y la oposición. Desde principios de 2025, el gobierno perdió apoyo legislativo notablemente, con 16 derrotas en votaciones desde abril, además de un rechazo a decretos presidenciales relacionados con recortes presupuestarios.
Las encuestas recientes reflejan un deterioro sin precedentes en la popularidad del gobierno de Milei. Estudios muestran que la imagen del presidente cayó ocho puntos en seis semanas, posicionándose detrás de sus principales rivales políticos como Axel Kicillof y Cristina Fernández Kirchner. La mayoría de la población considera graves los hechos de corrupción, a pesar de que el oficialismo los haya calificado como operaciones políticas. Esta situación ha llevado a que el partido de Milei modere sus expectativas electorales y se prepare para enfrentar lo que considera será un fraude electoral.

