El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva llegó a Nueva Delhi, India, el 18 de febrero de 2026 para una visita de Estado, que combina participación en un importante foro tecnológico, reuniones bilaterales, promoción de inversiones y fortalecimiento de la cooperación estratégica bilateral Brasil–India. La agenda se enmarca en el propósito de ampliar los vínculos económicos, tecnológicos y comerciales entre ambos países, además de consolidar una posición conjunta en temas de gobernanza global y desarrollo tecnológico.
La cúpula central del viaje fue la participación de Lula en la India AI Impact Summit 2026, la primera reunión global de alto nivel sobre inteligencia artificial organizada en el Sur Global, que reunió a más de veinte jefes de Estado, líderes del sector tecnológico y a representantes de grandes empresas del sector. En su intervención, Lula defendió una gobernanza multilateral de la inteligencia artificial que incluya reglas inclusivas y que proteja a la sociedad de prácticas nocivas, como la manipulación de información, la discriminación y la concentración de poder en pocas corporaciones tecnológicas. Reafirmó que la tecnología debe servir para el bienestar humano, la cohesión social y la soberanía de las naciones, y resaltó la necesidad de una regulación global equilibrada en la materia.
La visita también incluyó una amplia comitiva empresarial brasileña, con más de trescientos inversionistas y ejecutivos que participaron en foros empresariales y encuentros con contrapartes indias para promover inversiones en sectores como comercio exterior, infraestructura digital, inteligencia artificial, minerales críticos y tecnología de punta. Ese movimiento empresarial es parte de una estrategia de diversificación económica y de expansión del comercio bilateral, que en 2025 superó los 15 mil millones de dólares, con posibilidades de crecimiento adicional ante la firma de acuerdos en sectores estratégicos.
Dentro de ese contexto económico, la agenda bilateral contempló reuniones con el primer ministro Narendra Modi y otros altos funcionarios del gobierno indio para discutir acuerdos de cooperación en farmacéuticos, minerales estratégicos y aeronáutica, incluyendo la posible firma de un pacto entre la brasileña Embraer y la empresa Adani Defence & Aerospace para la construcción de una línea final de ensamblaje de aviones en India. También estaba prevista la firma de la Declaración Brasil–India sobre Parceria Digital para o Futuro, que impulsa la colaboración en innovación digital y economía basada en datos.
La agenda oficial también contempló inauguración de una oficina de la Agencia Brasileña de Promoción de Exportaciones e Inversiones (ApexBrasil) en Nueva Delhi, la cual busca ampliar la presencia de productos y servicios brasileños en el mercado indio y atraer capitales a sectores estratégicos de Brasil. En paralelo, el gobierno brasileño detalló la presentación del Plano Nacional de Inteligencia Artificial, con el objetivo de posicionar al país como destino competitivo para inversiones en centros de datos, infraestructura digital y capacidades tecnológicas avanzadas.
Dentro de su visita a India, Lula abordó también cuestiones de política internacional con implicancias regionales. En una entrevista con la cadena India Today TV, afirmó que el ex presidente venezolano Nicolás Maduro, secuestrado por fuerzas estadounidenses y trasladado a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, debe ser juzgado en Venezuela y no en el extranjero, enfatizando el principio de soberanía nacional y el respeto al orden jurídico interno de cada país. Esta posición se inscribe en una interpretación diplomática de defensa de procesos judiciales nacionales, así como en una postura más amplia sobre relaciones multilaterales y respeto entre Estados.
La visita plantea un refuerzo de Brasil como actor relevante en la gobernanza global de tecnologías emergentes, la consolidación de la relación con India tanto en comercio como en inversiones estratégicas, y un enfoque diplomático que privilegia el diálogo multilateral en cuestiones de soberanía y justicia internacional. Además, la continuación de la agenda de Lula incluye un viaje inmediato a Corea del Sur, donde se prevén más reuniones bilaterales y encuentros empresariales para ampliar aún más la cooperación tecnológico-económica de Brasil con Asia.

