Reporte Político Semanal

La política exterior de Paz: entre el polo hemisférico de la extrema derecha y las señales de pragmatismo

En los últimos días el presidente Rodrigo Paz ha consolidado diversos hitos en materia de política exterior. Argumentando que su gestión no responde a etiquetas de izquierda o derecha, sino a «la patria», Paz celebró la inserción de Bolivia en la iniciativa denominada Escudo de las Américas. Dicho espacio, liderado por el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, y del que participan mandatarios de la derecha latinoamericana, tiene por fin declarado limitar la influencia china en el continente y combatir el narcotráfico.

Por otro lado, la asistencia del presidente boliviano a la toma de posesión de José Antonio Kast en Chile marcó el inicio de lo que ambos mandatarios calificaron como una «nueva era«. Paz enfatizó la necesidad de mirar hacia el futuro en lugar de “estancarse” en temáticas históricas (como la demanda marítima), avanzando en acuerdos preliminares sobre comercio, seguridad e integración. No obstante, esta relación enfrenta un desafío inmediato: en su primer día de gestión, Kast instruyó la construcción de barreras físicas y el cierre de la frontera para controlar la migración irregular, una medida que contrasta con el tono de acercamiento diplomático y la intención de ambos gobiernos de reponer embajadores.

Paralelamente al acercamiento con Chile, en una muestra de cierto pragmatismo, el Gobierno boliviano ha reforzado sus vínculos con Brasil. Se confirmó un encuentro de dos días entre Paz y el presidente Lula da Silva, con el objetivo de suscribir cinco acuerdos estratégicos y desarrollar un encuentro empresarial de alto nivel. En este marco Paz propuso la creación de un bloque de seis naciones sudamericanas, junto a Argentina, Chile, Paraguay, Perú, y Brasil, para potenciar la integración física y económica del subcontinente. En este contexto, Paz dijo que se deben tomar decisiones como región que tengan impacto, porque “antes nos dividían como continente y ahora las naciones se tienen que sumar, juntar, para hacer un esfuerzo conjunto”.

Finalmente, Bolivia contó con la visita oficial del Rey Felipe VI de España. El encuentro sirvió para reafirmar la agenda de cooperación bilateral y vincular directamente al país con la inversión española. Durante las reuniones, el monarca expresó que es un «placer» apoyar esta nueva etapa de Bolivia, a la cual calificó como un Estado «abierto al mundo». El presidente Paz aprovechó la presencia de la corona española para proyectar una imagen de seguridad jurídica y apertura comercial, buscando atraer capitales europeos que diversifiquen la matriz económica boliviana. De esta forma, en los últimos días Paz ha mostrado su alineamiento con los gobiernos de la extrema derecha regional, pero sin abandonar lazos clave con otros actores gravitantes del hemisferio.

En los últimos días el presidente Rodrigo Paz ha consolidado diversos hitos en materia de política exterior. Argumentando que su gestión no responde a etiquetas de izquierda o derecha, sino a "la patria", Paz celebró la inserción de Bolivia en la iniciativa denominada Escudo de las Américas. Dicho espacio, liderado por el presidente de los …

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