La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió sobre retrocesos en derechos humanos en Argentina durante el gobierno de Javier Milei, en el marco de su informe anual 2025. El organismo señaló preocupaciones por políticas de ajuste, el debilitamiento de políticas de memoria ante la última dictadura cívico militar y señales de restricción del espacio ciudadano.
Entre los puntos críticos, la CIDH alertó sobre el impacto de medidas económicas en sectores vulnerables, así como el desmantelamiento o desfinanciamiento de áreas vinculadas a derechos humanos. También expresó inquietud por discursos oficiales que relativizan crímenes de la última dictadura y promueven una “política de olvido”.
El informe remarca problemas en materia de libertad de expresión, incluyendo ataques verbales a periodistas, restricciones al acceso a la información pública y decisiones como el cierre de la sala de prensa de la Casa Rosada, que el organismo monitorea. Según la CIDH, estos hechos pueden afectar el control ciudadano sobre el gobierno y deteriorar estándares democráticos.
Además, se advierte sobre el uso excesivo de fuerzas de seguridad en protestas sociales y el endurecimiento de políticas frente a la conflictividad, lo que podría implicar riesgos para derechos como la protesta y la integridad personal.
La CIDH no afirma que en Argentina no haya libertad de expresión o democracia, pero sí sostiene que existen “desafíos” y señales de retroceso que deben ser atendidas. En ese sentido, llamó al Estado a garantizar el respeto de estándares internacionales en materia de derechos humanos, asegurar la transparencia institucional y evitar discursos que estigmaticen a sectores sociales o al periodismo.
El informe se inscribe en un contexto regional donde el organismo detecta tendencias regresivas en derechos humanos, incluso en países con gobiernos democráticos, lo que refuerza la necesidad de fortalecer las instituciones y el sistema de protección de derechos en las Américas.

