El Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) presentó en Brasilia el Radar IDHM 2024 –en colaboración con la Fundación João Pinheiro y el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística– en el cual se mostró que por primera vez, Brasil alcanzó la categoría de “desarrollo humano muy alto” al registrar un Índice de Desarrollo Humano Municipal de 0,805 en 2024, superando el 0,744 de 2012. En este sentido, destacó que la educación fue el principal motor de este avance, especialmente por el incremento en la escolaridad de la población afrodescendiente y de bajos ingresos.
El reporte también atribuyó la mejora a políticas públicas de inclusión social, especialmente el programa Bolsa Família el cual también incentivó la permanencia escolar al exigir asistencia mínima de niños y adolescentes beneficiarios.
A pesar de los resultados, el estudio advirtió que Brasil continúa enfrentando profundas desigualdades estructurales como la persistencia de brechas raciales y de género, por lo que el PNUD estimó que el país pierde cerca de una quinta parte de su potencial de desarrollo debido a la exclusión social y la desigualdad.

