El jueves 4 de junio, el primer ministro Mark Carney presentó en Toronto la Estrategia Nacional de Inteligencia Artificial del gobierno federal, denominada “AI for All” (IA para Todos). El plan, que contempla más de dos mil 300 millones de dólares en financiamiento y apunta a crear 250 mil empleos para 2031, organiza las acciones del gobierno en seis pilares: protección de los ciudadanos y la democracia; empoderamiento de los canadienses; prosperidad compartida; construcción de una base soberana de IA; escalamiento de empresas canadienses; y construcción de alianzas internacionales. Un elemento central es el objetivo de “soberanía de la IA”: el gobierno busca que los datos de los canadienses y de seguridad nacional se almacenen y procesen en infraestructura ubicada en Canadá, adoptando un enfoque de “construir-asociarse-comprar”.
El lanzamiento responde a un diagnóstico: solo el 12% de las empresas canadienses utilizaban IA entre 2024 y 2025, y Canadá ocupa el puesto 44 de 47 países en un índice de formación y confianza en IA elaborado por KPMG, una de las principales consultoras globales, y la Universidad de Melbourne. La estrategia incluye formación gratuita en IA para todos los ciudadanos, acceso a agentes de IA para estudiantes universitarios, actualización de la legislación de privacidad y nuevas normas contra deepfakes y la fijación de precios por vigilancia. El líder parlamentario del New Demoractic Party (NPD), Don Davies, calificó la estrategia de “imprudente e inadecuada” y advirtió que “deja a los canadienses peligrosamente expuestos”. Davies señaló ante la prensa que no cree que la adopción masiva de IA vaya a crear empleos: “Creo que va a costarlos. Y hasta que no haya medidas para abordar eso, no creo que la estrategia esté completa.»


