A pocos días de cumplirse los primeros tres meses de gobierno de José Antonio Kast, el panorama político de Chile muestra una intensidad inusual. El miércoles 3 de junio el gobierno reprimió la movilización convocada por la Confederación Estudiantil de Chile (CONFECH). El accionar policial dejó heridos y al menos 35 detenidos. Los sectores universitarios se encuentran en alerta ante los recortes presupuestarios, en momentos en que el gobierno intenta la aprobación parlamentaria de la “megarreforma”.
Este paquete de medidas que se propone disminuir impuestos a sectores de mayores ingresos, desregular la economía y contener gastos sociales, enfrenta críticas opositoras e incluso dudas en organismos como el Fondo Monetario Internacional. A pesar de todo, el gobierno trabaja febrilmente en su impulso y tras algunas concesiones, ya fue aprobado en la Cámara de Diputados. En el Senado se espera un panorama más complejo.
En un contexto de vertiginosa caída de popularidad, de acuerdo a sondeos, y de una primera crisis política expresada en el cambio de gabinete más rápido desde el retorno de la democracia, el presidente realizó el lunes 1º de junio su primera Cuenta Pública ante el Congreso.
Los ejes de su presentación fueron los esperados: “recuperación del orden y fortalecimiento de la seguridad”, “reconstrucción económica y fiscal” y “emergencia social”. Sobre estos temas presentó una serie de propuestas durante su discurso, que fue criticado por sectores de la oposición.En el plano estrictamente macroeconómico, las últimas noticias no fueron buenas para el país ni para el gobierno, con un aumento de la inflación y la desaceleración de la economía.

