Las Fuerzas Armadas de Ecuador y de Estados Unidos completaron esta semana dos meses de entrenamientos conjuntos desarrollados entre abril y mayo, en una nueva muestra del fortalecimiento de la cooperación bilateral en materia de seguridad. Las actividades involucraron a unidades de la Armada ecuatoriana, marines estadounidenses y efectivos del Séptimo Grupo de Fuerzas Especiales del Ejército de Estados Unidos, con ejercicios enfocados en operaciones marítimas, combate en espacios cerrados, medicina táctica y coordinación operativa.
Según informó el Ministerio de Defensa ecuatoriano, las jornadas se desarrollaron principalmente en las instalaciones del Batallón de Infantería de Marina Jaramijó, en la provincia de Manabí. Las autoridades señalaron que los entrenamientos estuvieron orientados a fortalecer las capacidades operativas de las fuerzas ecuatorianas y mejorar la interoperabilidad entre unidades de ambos países. Los ejercicios incluyeron simulaciones tácticas, prácticas de tiro y entrenamiento especializado para operaciones de pequeñas unidades.
Los entrenamientos se inscriben en un esquema más amplio de cooperación militar que durante los últimos meses ha incorporado intercambios de personal, ejercicios navales y programas de capacitación conjunta. Entre las iniciativas desarrolladas recientemente figura Southern Seas 2026, un programa promovido por el Comando Sur de Estados Unidos para fortalecer la cooperación marítima con países latinoamericanos. En ese marco, efectivos ecuatorianos participaron en ejercicios tácticos junto a militares estadounidenses y la Armada ecuatoriana realizó maniobras con el portaaviones USS Nimitz y el destructor USS Gridley durante su paso por el Pacífico oriental.
Desde enero de este año, Quito y Washington han anunciado nuevas iniciativas de capacitación, asistencia técnica e intercambio operativo, que ambos gobiernos presentan como parte de su estrategia de cooperación frente al narcotráfico y otras amenazas transnacionales.

