El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue recibido la tarde del 15 de junio en la ciudad de Évian-les-Bains, sede de la cumbre del G7, por el presidente de Francia, Emmanuel Macron –este año Brasil fue invitado a participar de forma ampliada junto a Corea del Sur, Egipto, India y Kenia– con quien sostuvo un encuentro previo a la inauguración de la cumbre en el que el mandatario brasileño destacó el XX aniversario de la UNITAID, organización que impulsó en 2006 junto al exmandatario francés, Jacques Chirac, para promover el acceso a tratamientos de enfermedades como el sida, la malaria y la tuberculosis en poblaciones de países en vías de desarrollo. Además, en temas bilaterales, destacaron los resultados de la cooperación que mantienen en torno al Programa de Desarrollo de Submarinos y el interés de Francia por respaldar el esfuerzo brasileño de lograr una soberanía digital al adquirir supercomputadoras.
Previo al arribo a Francia, el presidente Lula da Silva llegó el día 15 por la mañana a Ginebra, donde fue recibido por el presidente de Suiza, Guy Parmelin, con quien se comprometió a trabajar en la agenda de exportaciones –Suiza en una de las principales fuentes de inversión directa en Brasil– y coincidieron en que el acuerdo Mercosur-EFTA es un área de oportunidad para ampliar el comercio bilateral.
Al inicio de sus actividades en el G7, el mandatario brasileño y Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la OMS, concluyeron las negociaciones pendientes del Acuerdo Pandémico con el fin de fortalecer la prevención y respuesta ante futuras emergencias sanitarias a la luz de las lecciones que dejó la pandemia de covid-19.
En el segundo día de su agenda, el presidente Lula tuvo reuniones con Takaichi Sanae, primera ministra de Japón, y con Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, junto a António Costa, presidente del Consejo Europeo. El encuentro con la primera ministra Sanae buscó fortalecer los vínculos bilaterales y se anunció que las negociaciones para un acuerdo de asociación económica entre Japón y el Mercosur comenzarán en la próxima cumbre del Mercosur el 30 de junio en Asunción, Paraguay.
Con Ursula von der Leyen y con António Costa se abordaron las restricciones que la Unión Europea impuso a productos brasileños, por lo que se acordó trabajar en soluciones que atiendan las preocupaciones europeas y los intereses de Brasil acorde a lo estipulado en el acuerdo Mercosur-UE.
Respecto a las participaciones que sostuvo el presidente Lula da Silva en las reuniones de los países invitados ampliados, el 16 de junio ofreció un discurso en el encuentro “Establecer nuevas alianzas y reconstruir la solidaridad internacional”, en el que criticó las políticas neoliberales, el proteccionismo y el unilateralismo por ser causantes de acentuar las desigualdades y el debilitamiento de la cooperación internacional. Asimismo, exhortó a aumentar el financiamiento para el desarrollo y la acción climática, al considerar que el principal déficit en la materia es de voluntad y no de recursos, y defendió la construcción de nuevas alianzas que permitan a los países en desarrollo acceder a tecnologías estratégicas respetando su soberanía.
El 17 de junio el presidente Lula se encontró con Volodímir Zelenski, presidente de Ucrania, con quien conversó sobre la evolución del conflicto en ese país y las perspectivas de un alto el fuego a través de la vía diplomática. En este sentido, Lula expresó su deseo de que el Consejo de Seguridad de la ONU desempeñe un papel que conduzca a la finalización de la guerra y acordaron mantener el contacto en las próximas semanas.
Ese mismo día, el mandatario brasileño participó en el almuerzo de trabajo “Inteligencia artificial y la protección de menores en internet” donde destacó el potencial de la tecnología para impulsar el desarrollo, aunque advirtió de riesgos como la desinformación y la violencia y desigualdad digitales. De igual forma, defendió una regulación que proteja los derechos fundamentales —especialmente de niños, adolescentes y mujeres— y abogó por una gobernanza internacional de la IA que garantice la soberanía de los países y una distribución equitativa de los beneficios de la economía digital.
El presidente Lula concluyó su décima participación en una cumbre del G7 con un encuentro con Valdecy Urquiza, secretario general de la Interpol, de la que no se dieron más detalles, y con un encuentro con la prensa en el que reforzó el compromiso de Brasil con el diálogo, la cooperación internacional, el combate al crimen organizado transnacional y la construcción de soluciones a conflictos por la vía pacífica.

