México selló esta semana un renovado marco de libre comercio con Reino Unido, en medio de la fragmentación comercial global y de cara a la revisión del T-MEC con Estados Unidos y Canadá. Las secretarías de Relaciones Exteriores y de Economía informaron que el lunes 22 de junio entró en vigor la adhesión británica al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico (TIPAT), del que México es miembro fundador desde 2018, tras la ratificación correspondiente por parte del gobierno mexicano.
Se prevé que el intercambio comercial bilateral, de unos siete mil millones de dólares anuales, se amplíe gracias a la liberalización arancelaria de productos industriales y agroalimentarios y a las reglas de acumulación de origen previstas en el pacto, que ahora integra a doce economías de América, Asia, Oceanía y Europa. Según las autoridades mexicanas, el acuerdo puede además apoyar el fortalecimiento de sectores prioritarios del Plan México, como el automotriz, el aeroespacial y el farmacéutico, mediante el impulso a la inversión extranjera y la transferencia de tecnología.
La incorporación de Reino Unido, primer país europeo en sumarse al bloque transpacífico, se da en un contexto de reconfiguración de las cadenas de suministro globales y de búsqueda de mercados más diversificados por parte de México, que en las últimas semanas también firmó un Acuerdo Global Modernizado con la Unión Europea. Para el gobierno de Sheinbaum, la entrada en vigor del acuerdo fortalece la posición del país como plataforma de comercio e inversión con alcance transcontinental, en un esquema cada vez menos dependiente de los vaivenes de la relación con Washington.

