El gobierno de Daniel Noboa aprovechó esta semana el 56º período ordinario de sesiones de la Asamblea General de la OEA, realizado en Ciudad de Panamá, para reforzar su estrategia de internacionalización de la lucha contra el crimen organizado. El canciller Roberto Kury encabezó la delegación ecuatoriana y sostuvo que las organizaciones criminales que operan en el país forman parte de estructuras transnacionales vinculadas al narcotráfico, el tráfico de armas, el lavado de activos, la trata de personas, la minería ilegal y la extorsión, cuyos recursos y redes logísticas exceden la capacidad de respuesta de cualquier Estado actuando de manera aislada.
Durante las deliberaciones, Ecuador respaldó el impulso al Compromiso Regional de Santiago contra la Delincuencia Organizada Transnacional, una iniciativa promovida junto con Chile, Argentina, Bolivia y Perú que busca articular acciones en inteligencia financiera, intercambio de datos y cooperación operativa. Al margen de las sesiones plenarias, Kury mantuvo además reuniones bilaterales con sus pares de Argentina y Perú, en las que se abordaron tanto los desafíos de seguridad regional como oportunidades de cooperación comercial bilateral.
La gestión se inscribe en una política exterior cada vez más enfocada en la seguridad, que en las últimas semanas ha incluido acuerdos bilaterales y multilaterales con socios regionales y extrarregionales para mejorar el control fronterizo y el combate al narcotráfico. Para Quito, la apuesta es que la OEA sirva como plataforma para coordinar políticas comunes y respaldar acciones conjuntas frente a redes criminales que, según el gobierno, han dejado de ser un problema exclusivamente nacional.

