Cuatro congresistas demócratas de Estados Unidos realizaron una visita oficial a Cuba entre el 9 y el 13 de julio con el objetivo de evaluar de primera mano el impacto humanitario y social de las políticas de “máxima presión” y del bloqueo energético impuesto por la administración del presidente Donald Trump. La delegación estuvo integrada por los representantes Mark Pocan (Wisconsin), Teresa Leger-Fernández (Nuevo México), Maxine Dexter (Oregón) y Delia Catalina Ramírez (Illinois), quienes definieron el viaje como una misión de determinación de hechos (fact-finding mission).
Durante cinco días en La Habana, los legisladores sostuvieron reuniones con el presidente Miguel Díaz-Canel, ministros del Gobierno, líderes religiosos, organizaciones de la sociedad civil, profesionales de la salud, científicos, agricultores y representantes del sector privado cubano (mipymes). Además, recorrieron distintos espacios de la capital para conocer de cerca la situación que enfrenta la población.
Al concluir la visita, los congresistas calificaron el escenario en la isla como una profunda crisis humanitaria. El representante Mark Pocan afirmó que debido al impacto del bloqueo energético y los prolongados apagones, que en algunos casos superan las 20 horas diarias, el escenario es una “Gaza silenciosa”. Los legisladores también señalaron que las restricciones energéticas han agravado las dificultades económicas y sociales que Cuba enfrenta desde hace cinco años.
El bloqueo energético fue impuesto por Estados Unidos en enero de 2026, mediante una orden ejecutiva que amenaza con sancionar a cualquier país que “venda o suministre petróleo” a la isla caribeña. Luego, a principios de mayo, Washington amplió las llamadas “sanciones secundarias”, amenazando con imponer sanciones a cualquier entidad o empresa no estadounidense que mantenga vínculos comerciales con el Estado cubano. Estas medidas se suman al extenso bloqueo previo que sufre el país hace más de 60 años.
En ese contexto, Mark Pocan cuestionó la postura del secretario de Estado, Marco Rubio, al afirmar que “lo está tomando como algo personal y no profesional”.
Esta fue la segunda misión de congresistas estadounidenses a Cuba en un periodo de tres meses. En abril de 2026, los representantes demócratas Jonathan Jackson y Pramila Jayapal realizaron una visita similar con fines de evaluación.

