El presidente de Paraguay, Santiago Peña, visitó Quito el 29 de julio, donde participó junto a su homólogo ecuatoriano, Daniel Noboa, de un cambio de guardia en el Palacio de Carondelet. Ambos mandatarios, identificados con gobiernos de derecha y aliados del presidente estadounidense Donald Trump, se reunieron en la sede presidencial para afinar estrategias contra el narcotráfico y otros delitos.
Como resultado de ese encuentro, Ecuador y Paraguay suscribieron un acuerdo de extradición para combatir el crimen organizado. El tratado “fortalecerá la cooperación judicial y permitirá agilizar los procesos de extradición para combatir la impunidad”, señaló la Presidencia de Ecuador en un comunicado. Peña afirmó en una declaración conjunta: “Al crimen organizado lo vamos a combatir con instituciones organizadas, con países organizados”.
Ambos mandatarios firmaron además acuerdos de cooperación en conectividad aérea, comercio, inversión y producción agropecuaria. Noboa señaló: “Hoy Latinoamérica tiene la responsabilidad de unirse, de estar junta y esa unión (…) es la que nos tiene que hacer competitivos a nivel mundial”, mientras que Peña sostuvo que Paraguay y Ecuador “tienen muy claro que nunca va a haber desarrollo y prosperidad en nuestras naciones si primero no somos capaces de ofrecer seguridad, seguridad jurídica, seguridad física”.
En el mismo terreno de la cooperación internacional contra el narcotráfico, Ecuador presentó esta semana Alerta Anónima, una plataforma digital para la denuncia confidencial de actividades ilícitas en la cadena logística portuaria, dirigida a trabajadores portuarios, transportistas, agentes aduaneros y operadores logísticos. La iniciativa forma parte del proyecto EUFORT-EC, financiado por la Unión Europea para fortalecer la seguridad portuaria y mejorar la coordinación entre las instituciones ecuatorianas responsables de combatir el narcotráfico, en momentos en que Ecuador se consolidó como uno de los principales puntos de salida de cocaína hacia Europa.

