Militares estadounidenses interceptaron esta semana dos embarcaciones ecuatorianas con permisos de pesca comercial, el Conquista 2 y el OM2, y mantienen bajo custodia a unos 39 tripulantes acusados de abastecer de combustible a lanchas utilizadas para el tráfico marítimo de cocaína por Los Choneros. El Conquista 2 fue interceptado y posteriormente hundido tras una explosión, en un operativo con participación de autoridades ecuatorianas que permitió capturar a 17 sospechosos; el hecho quedó registrado en un video difundido por el Comando Sur de Estados Unidos en la red social X. «La inteligencia confirmó que la embarcación operaba en apoyo a la violenta organización narcoterrorista Los Choneros», señaló el organismo.
Una operación similar permitió localizar en la misma semana al buque OM2 y poner bajo custodia a sus 22 tripulantes, también señalados de vínculos con Los Choneros, uno de los grupos criminales más grandes del país, designado el año pasado por el gobierno de Donald Trump como organización terrorista extranjera. El Comando Sur sostuvo que la interdicción corta «un nodo crítico» en la cadena logística de los traficantes y promueve los objetivos de la Coalición contra los Cárteles de las Américas (A3C) y de la Fuerza de Tarea Conjunta del Hemisferio Occidental (JTF-WHEM).
Los datos sobre los detenidos no terminan de coincidir. El Comando Sur afirmó que entregaría su custodia a las autoridades ecuatorianas, pero la Armada de Ecuador informó que esperaba la llegada de solo 28 tripulantes de ambas embarcaciones al puerto de Manta, 11 menos que el total detenido. Los familiares de los tripulantes sostienen que se trata de simples pescadores sin vínculos con el narcotráfico y protestaron el jueves y el viernes frente a la Capitanía del Puerto de Manta para exigir información y su liberación. «Si hubiera un delito, no tendrían que bombardear la evidencia», dijo uno de ellos.
El episodio se suma a una ofensiva más amplia contra redes vinculadas a Los Choneros. El jueves 20 de agosto, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos había sancionado a ocho personas y siete empresas con sede en Ecuador, a las que vinculó con Los Choneros y con Los Lobos, por su presunta participación en el traslado de cocaína hacia México mediante empresas pesqueras usadas como fachada, según precisó la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC).
La captura reactiva además una controversia que sigue sin resolverse. Entre enero y marzo, al menos tres pesqueros que habían zarpado de puertos de Manabí —el Fiorella, la Negra Francisca Duarte II y el Don Maca— fueron atacados por drones en circunstancias que Washington y Quito evitaron esclarecer durante meses. Una investigación de The Washington Post publicada el 13 de agosto sostuvo que esos ataques podrían formar parte de un programa encubierto de la Agencia Central de Inteligencia (CIA). La agencia no ha confirmado la existencia de esa operación, y el Pentágono y la Guardia Costera de Estados Unidos niegan haber participado. Los nuevos operativos se inscriben en lo que el propio Trump describe como un «conflicto armado» contra los cárteles latinoamericanos, una ofensiva que acumula más de 60 ataques con misiles contra lanchas y alrededor de 220 muertos, en su mayoría en el Pacífico.

