El presidente Abelardo de la Espriella busca consolidar una estrategia de descentralización que permita establecer un vínculo directo entre el gobierno nacional y las autoridades territoriales. La iniciativa contempla la creación de gerencias regionales y una agenda de visitas a los departamentos, con el propósito de atender necesidades locales, acelerar proyectos y reducir las brechas entre las regiones. El mandatario retomó este objetivo después de la primera fase de atención al terremoto del 10 de agosto y anunció su intención de recorrer los 32 departamentos. En ese marco, aseguró que existen 187 proyectos listos para avanzar en igual número de municipios, con una inversión destinada a obras de infraestructura, agua potable, recreación, seguridad y salud.
La propuesta de las gerencias regionales, que se encuentra en proceso de estructuración desde el Ministerio del Interior, plantea establecer un funcionario por departamento para coordinar la actuación territorial de las entidades nacionales y servir como interlocutor entre la Presidencia, las gobernaciones y las alcaldías. El gobierno sostiene que la figura permitiría agilizar respuestas y evitar intermediaciones, mientras que sectores del Congreso han expresado inquietudes sobre sus atribuciones y su relación con las autoridades elegidas por voto popular. Entre los aspectos que generan debate se encuentra la posibilidad de que los delegados emitan conceptos previos y obligatorios para proyectos de gran envergadura. También se discute si su implementación debería tramitarse mediante el Congreso o a través de decretos presidenciales.
La estrategia territorial también se extiende al diálogo con comunidades indígenas. En un encuentro realizado en Barranquilla, De la Espriella recibió representantes de distintas regiones para establecer una hoja de ruta sobre las necesidades de estos pueblos. Paralelamente, el ministro del Interior, Rodrigo Lara, planteó revisar la transferencia y ejecución de recursos destinados a comunidades indígenas, afrocolombianas y raizales, tras advertir sobre posibles irregularidades y dificultades de trazabilidad en la administración de fondos. El funcionario señaló que podrían existir más de 350 mil millones de pesos colombianos (unos 11 millones de dólares estadounidenses) en transferencias cuya ejecución requeriría seguimiento. En el marco de la discusión presupuestaria de 2027, se discute el ajuste de las partidas solicitadas para las direcciones de Asuntos Indígenas, Derechos Humanos y Comunidades Negras, Afrocolombianas, Raizales y Palenqueras.

